jueves, 8 de marzo de 2018

CIENTÍFICOS CREYENTES

Siglos XII-XVI

Siglo XVII

Siglo XVIII

  • John Wallis (1616–1703)
  • John Ray (1627–1705): Botánico inglés que escribió The Wisdom of God manifested in the Works of the Creation1​ (en castellano: La Sabiduría de Dios manifestada en las Obras de la Creación) en 1691 y The John Ray Initiative of Environment and Christianity 2​ (en castellano: La iniciativa del rayo de Juan del ambiente y del cristianismo) que lleva su nombre.
  • Gottfried Leibniz (1646–1716): Fue un filósofo que desarrolló la teoría filosófica de la armonía preestablecida; también es más conocido por su optimismo, por ejemplo, su conclusión de que nuestro Universo es, en un sentido restringido, el mejor posible que Dios pudo haber creado. También hizo importantes contribuciones a las matemáticas, la física y la tecnología. Creó el Stepped Reckoner y su Protogaea concerniente a la geología y a la historia natural. Fue un luterano que trabajó con el convertido al catolicismo John Frederick, duque de Brunswick-Lüneburg en la esperanza de una reunificación entre el catolicismo y el luteranismo.3​
  • Isaac Newton (1643–1727): Científico prominente durante la revolución científica. Físico, descubridor de la gravedad, un alquimista y un obsesivo apologista cristiano, estaba obsesionado con tratar de discernir la fecha del Rapto de la Biblia.
  • Colin Maclaurin (1698–1746)
  • Stephen Hales (1677–1761)
  • Buenaventura Suárez (1679-1750)
  • Firmin Abauzit (1679–1767)
  • Emanuel Swedenborg (1688–1772)
  • Thomas Bayes (1701–1761)
  • Giuseppe Asclepi (1706-1776)
  • Carolus Linnaeus (1707–1778)
  • Leonhard Euler (1707–1783)
  • Ruđer Bošković (1711–1787)
  • Michel Benoist (1715-1774)
  • Giovanni Battista Beccaria (1716-1781)
  • Maria Gaetana Agnesi (1718–1799)
  • André-Marie Ampère (1775-1836)
  • Bernard Bolzano (1781–1848)

Siglo XIX

Siglo XX

Siglo XXI[editar]

Actuales

Religiosos científicos

Otros (para integrar en las secciones anteriores, si faltan )

lunes, 5 de febrero de 2018

LA MADRE DE FABIÁN. JAVIER ÁLVAREZ.

Hoy me vino a la memoria la madre de fabián
aquel niño tan callado que vivía en mi portal
no salía casi nunca se tenía que aplicar
ya le habían diseñado una vida singular
Por las noches en silencio, mientras estabas durmiendo
con aletas en los pies jugaba a que era un pez
buceando por el mar, dulce mar, dulce mar, sumérgeme en tu sal


Siempre echábamos carreras por los charcos del canal
era un juego muy vulgar para la madre de fabián
nos juntábamos los viernes con la paga semanal
todos íbamos al cine menos el pobre fabián
En un internado inglés su mamá le fue a meter
un lugar selecto y caro, un sitio equivocado
condenado a estudiar, dulce mar, dulce mar, sumérgeme en tu sal


Me contaron que fabián hacia el norte se escapó
se calzó sus dos aletas y en el mar se sumergió
lo encontraron a los días más inflado que un balón
y su madre medio loca en un psiquiátrico ingresó
Desde entonces a menudo cuando el sueño me ha vencido
con aletas en los pies jugando con un pez
veo a veces a fabián, dulce mar, dulce mar, sumérgeme en tu sal


 Resultado de imagen de la madre de fabian

domingo, 28 de enero de 2018

INSTINTO


5,9
9.791
votos
Título original
Instinct
Año
Duración
110 min.
País
Estados Unidos Estados Unidos
Dirección
Guion
Gerald DiPego (Novela: Daniel Quinn)
Música
Danny Elfman
Fotografía
Philippe Rousselot
Reparto
, , , , ,
Productora
Spyglass Entertainment
Género
Intriga. Drama. Thriller | Thriller psicológico. Simios
Sinopsis
Dentro de la inteligente mente de Ethan Powell (Anthony Hopkins) se esconde un terrible secreto, un profundo misterio no resuelto por su familia, enemistada con él, ni por los agentes de la Ley que le han estado siguiendo y que le han arrestado por una serie de crímenes ocurridos en las junglas de Ruanda. Con una vasta educación, la verdad de Powell se oculta tras años de estudio de los gorilas de montaña, hasta el punto de haber convivido con ellos en plena naturaleza y haber sido aceptado como uno de los suyos. Ahora, cautivo en una prisión brutal para enfermos mentales con tendencias criminales, Powell, que no ha hablado una sola palabra durante años, es sometido a tratamiento por parte del psiquiatra Theo Caulder (Cuba Gooding, Jr.). La ilimitada ambición de Caulder le lleva a arriesgar, poniendo su vida al límite, con el fin último de intentar comprender las acciones de este demente acaparador de titulares. Así, ambos hombres se embarcan en un extraordinario viaje, empujados por su insaciable búsqueda de la verdad, independientemente de su coste. (FILMAFFINITY)

jueves, 11 de enero de 2018

VOLVER A LOS DIECISIETE. ROZALÉN.





Volver a los diecisiete después de vivir un siglo 

Es como descifrar signos sin ser sabio competente 

Volver a ser de repente tan frágil como un segundo

Volver a sentir profundo como un niño frente a Dios, 

Eso es lo que siento yo en este instante fecundo 

Se va enredando enredando, como en el muro la hiedra 

Y va brotando, brotando como el musguito en la piedra 

Como el musguito en la piedra, ay si, si, si 

Mi paso retrocedido, cuando el de ustedes avanza 

el arco de las alianzas ha penetrado en mi nido 

Con todo su colorido se ha paseado por mis venas 

Y hasta la dura cadena con que nos ata el destino 

Es como un dia bendecido que alumbra mi alma serena 

Se va enredando, enredando, como en el muro la hiedra 

Y va brotando, brotando como el musguito en la piedra 

Como el musguito en la piedra, ay si, si, si 

Lo que puede el sentimiento no lo ha podido el saber, 

Ni el mas claro proceder ni el mas ancho pensamiento 

Todo lo cambia el momento colmado condescendiente, 

Nos aleja dulcemente de rencores y violencias 

Solo el amor con su ciencia nos vuelve tan inocentes 

Se va enredando, enredando, como en el muro la hiedra 

Y va brotando, brotando como el musguito en la piedra 

Como el musguito en la piedra, ay si, si, si 

El amor es torbellino de pureza original 

Hasta el feroz animal susurra su dulce trino, 

Retiene a los peregrinos, libera a los prisioneros, 

el amor con sus esmeros, al viejo lo vuelve niño 

y al malo solo el camino lo vuelve puro y sincero 

Se va enredando, enredando, como en el muro la hiedra 

Y va brotando, brotando como el musguito en la piedra 

Como el musguito en la piedra, ay si, si, si 

De par en par la ventana se abrio como por encanto 

Entro el amor con su manto como una tibia mañana 

Y al son de su bella diana hizo brotar el jazmín, 

Volando cual serafín al cielo le puso aretes 

Y mis años en diecisiete los convirtió el querubín 

Se va enredando, enredando, como en el muro la hiedra 

Y va brotando, brotando como el musguito en la piedra 

Como el musguito en la piedra, ay si, si, si 

Como el musguito en la piedra, ay si, si, si 

Como el musguito en la piedra, ay si, si, si 

Como el musguito en la piedra, ay si, si, si

viernes, 5 de enero de 2018

SEMANA SANTA

Explicación de la celebración
La Semana Santa es el momento litúrgico más intenso de todo el año. Sin embargo, para muchos católicos se ha convertido sólo en una ocasión de descanso y diversión. Se olvidan de lo esencial: esta semana la debemos dedicar a la oración y la reflexión en los misterios de la Pasión y Muerte de Jesús para aprovechar todas las gracias que esto nos trae.
Para vivir la Semana Santa, debemos darle a Dios el primer lugar y participar en toda la riqueza de las celebraciones propias de este tiempo litúrgico.
A la Semana Santa se le llamaba en un principio “La Gran Semana”. Ahora se le llama Semana Santa o Semana Mayor y a sus días se les dice días santos. Esta semana comienza con el Domingo de Ramos y termina con el Domingo de Pascua.
Vivir la Semana Santa es acompañar a Jesús con nuestra oración, sacrificios y el arrepentimiento de nuestros pecados. Asistir al Sacramento de la Penitencia en estos días para morir al pecado y resucitar con Cristo el día de Pascua.
Lo importante de este tiempo no es el recordar con tristeza lo que Cristo padeció, sino entender por qué murió y resucitó. Es celebrar y revivir su entrega a la muerte por amor a nosotros y el poder de su Resurrección, que es primicia de la nuestra.
La Semana Santa fue la última semana de Cristo en la tierra. Su Resurrección nos recuerda que los hombres fuimos creados para vivir eternamente junto a Dios.
Celebramos la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén en la que todo el pueblo lo alaba como rey con cantos y palmas. Por esto, nosotros llevamos nuestras palmas a la Iglesia para que las bendigan ese día y participamos en la misa.
Este día recordamos la Última Cena de Jesús con sus apóstoles en la que les lavó los pies dándonos un ejemplo de servicialidad. En la Última Cena, Jesús se quedó con nosotros en el pan y en el vino, nos dejó su cuerpo y su sangre. Es el jueves santo cuando instituyó la Eucaristía y el Sacerdocio. Al terminar la última cena, Jesús se fue a orar, al Huerto de los Olivos. Ahí pasó toda la noche y después de mucho tiempo de oración, llegaron a aprehenderlo.
Ese día recordamos la Pasión de Nuestro Señor: Su prisión, los interrogatorios de Herodes y Pilato; la flagelación, la coronación de espinas y la crucifixión. Lo conmemoramos con un Via Crucis solemne y con la ceremonia de la Adoración de la Cruz.
Se recuerda el día que pasó entre la muerte y la Resurrección de Jesús. Es un día de luto y tristeza pues no tenemos a Jesús entre nosotros. Las imágenes se cubren y los sagrarios están abiertos. Por la noche se lleva a cabo una vigilia pascual para celebrar la Resurrección de Jesús. Vigilia quiere decir “ la tarde y noche anteriores a una fiesta.”. En esta celebración se acostumbra bendecir el agua y encender las velas en señal de la Resurrección de Cristo, la gran fiesta de los católicos.
Es el día más importante y más alegre para todos nosotros, los católicos, ya que Jesús venció a la muerte y nos dio la vida. Esto quiere decir que Cristo nos da la oportunidad de salvarnos, de entrar al Cielo y vivir siempre felices en compañía de Dios. Pascua es el paso de la muerte a la vida.
¿Por qué la Semana Santa cambia de fecha cada año?
El pueblo judío celebraba la fiesta de pascua en recuerdo de la liberación de la esclavitud de Egipto, el día de la primera luna llena de primavera. Esta fecha la fijaban en base al año lunar y no al año solar de nuestro calendario moderno. Es por esta razón que cada año la Semana Santa cambia de día, pues se le hace coincidir con la luna llena.
En la fiesta de la Pascua, los judíos se reunían a comer cordero asado y ensaladas de hierbas amargas, recitar bendiciones y cantar salmos. Brindaban por la liberación de la esclavitud.
Jesús es el nuevo cordero pascual que nos trae la nueva liberación, del pecado y de la muerte.

ANUNCIACIÓN DEL SEÑOR.

Esta gran fiesta tomó su nombre de la buena nueva anunciada por el arcángel Gabriel a la Santísima Virgen María, referente a la Encarnación del Hijo de Dios. Era el propósito divino dar al mundo un Salvador, al pecador una víctima de propiciación, al virtuoso un modelo, a esta doncella -que debía permanecer virgen- un Hijo y al Hijo de Dios una nueva naturaleza humana capaz de sufrir el dolor y la muerte, afín de que El pudiera satisfacer la justicia de Dios por nuestras transgresiones.
El mundo no iba a tener un Salvador hasta que Ella hubiese dado su consentimiento a la propuesta del ángel. Lo dio y he aquí el poder y la eficacia de su Fíat. En ese momento, el misterio de amor y misericordia prometido al género humano miles de años atrás, predicho por tantos profetas, deseado por tantos santos, se realizó sobre la tierra. En ese instante el alma de Jesucristo producida de la nada empezó a gozar de Dios y a conocer todas las cosas, pasadas, presentes y futuras; en ese momento Dios comenzó a tener un adorador infinito y el mundo un mediador omnipotente y, para la realización de este gran misterio, solamente María es acogida para cooperar con su libre consentimiento.

CUARESMA.

La Cuaresma es el tiempo litúrgico de conversión, que marca la Iglesia para prepararnos a la gran fiesta de la Pascua. Es tiempo para arrepentirnos de nuestros pecados y de cambiar algo de nosotros para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo.
La Cuaresma dura 40 días; comienza el Miércoles de Ceniza y termina antes de la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo. A lo largo de este tiempo, sobre todo en la liturgia del domingo, hacemos un esfuerzo por recuperar el ritmo y estilo de verdaderos creyentes que debemos vivir como hijos de Dios.
El color litúrgico de este tiempo es el morado que significa luto y penitencia. Es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; tiempo de preparación al misterio pascual.
En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. Nos invita a vivir una serie de actitudes cristianas que nos ayudan a parecernos más a Jesucristo, ya que por acción de nuestro pecado, nos alejamos más de Dios.
Por ello, la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. Cada día, durante toda la vida, hemos de arrojar de nuestros corazones el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen a nuestro amor a Dios y a los hermanos. En Cuaresma, aprendemos a conocer y apreciar la Cruz de Jesús. Con esto aprendemos también a tomar nuestra cruz con alegría para alcanzar la gloria de la resurrección.
40 días
La duración de la Cuaresma está basada en el símbolo del número cuarenta en la Biblia. En ésta, se habla de los cuarenta días del diluvio, de los cuarenta años de la marcha del pueblo judío por el desierto, de los cuarenta días de Moisés y de Elías en la montaña, de los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública, de los 400 años que duró la estancia de los judíos en Egipto.
En la Biblia, el número cuatro simboliza el universo material, seguido de ceros significa el tiempo de nuestra vida en la tierra, seguido de pruebas y dificultades.
La práctica de la Cuaresma data desde el siglo IV, cuando se da la tendencia a constituirla en tiempo de penitencia y de renovación para toda la Iglesia, con la práctica del ayuno y de la abstinencia. Conservada con bastante vigor, al menos en un principio, en las iglesias de oriente, la práctica penitencial de la Cuaresma ha sido cada vez más aligerada en occidente, pero debe observarse un espíritu penitencial y de conversión.